Es una potente neurotoxina de origen marino, que se asocia a la proliferación de un alga llamada Ptychodiscus brevis. Esta toxina se considera responsable de muertes
masivas de peces en zonas donde por sus características climáticas prolifera el alga (golfo de México, Japón, etc.), provocando un fenómeno conocido como marea roja. En relatos bíblicos ya se habla de éste fenómeno natural.